sábado, 26 de noviembre de 2016

Cuento: El registro secreto - Parte uno

Buenas tardes a todos, me alegra poder compartirles mi cuento, disfrútenlo 

     Los rayos de sol comienzan a iluminar el césped con un suave brillo que deleita las pupilas, el rocío de las plantas comienza a observarse y el fresco aroma de un nuevo día se eleva en el aire. Las aves dejan sus nidos y volando esparcen su música en la villa cercana, todo en derredor de las casas campestres. En el aire se respira bienestar, no se conocen los ruidos molestos o el dolor por los habitantes de la Villa Abraham. Tan pronto  como el cielo esclarece, la gente sale de sus casas a recoger frutos para el desayuno. Los hombres y mujeres lucen dinámicos y hermosos, jóvenes y fuertes, no se ve a ningún anciano por más que se busque. Uno de los ríos que viene de la montaña atraviesa la villa y se divide en 7 riachuelos más pequeños que se extienden por una larga distancia, se dice que nadie conoce donde acaban esos ríos, los cuales forman 7 regiones más pequeñas dentro de la villa.
     Pero se ha dicho a través de los años que en la séptima región existe un lugar muy misterioso que alberga una cueva en las montañas. La vidas es tan perfecta e interesante que nadie siquiera ha querido comprobar si esa leyenda es verdad, quizá porque todos están absortos construyendo caminos y senderos, inventando formas de usar los distintos tipos de materiales y observado las estrellas con la ilusión de llegar a ellas algún día. La humanidad ya no conoce que es enfermarse o morir, todos están absortos en sus pasatiempos, construcciones e inventos, o simplemente disfrutando el momento.
     Un día, tal como se hace cada luna nueva, tiene lugar en la séptima región una reunión en que los habitantes de más edad (llamarlos viejos sería un error) cuentan sus recuerdos y comparten las cosas nuevas que han descubierto. La conversación que parece ser la más interesante está tratando sobre el universo, todo mundo guarda silencio y escucha hablar a los que se dedican a estudiar ese tema. Entonces relatan que si sus estudios resultan como esperaban podrían visitar la luna en medio año. Todos sueñan con volar y cruzar el espacio, sentir como son otros planetas pero algo que todos desean más que otras cosas es observar el espectáculo de la tierra flotando en la oscuridad del espacio tal como saben que sucede. Escuchando esa conversación, en la parte de atrás de la multitud, esta Sira, una joven chica a quien le emociona la idea de ir fuera al espacio algún día. Su atención se desvía de allí a otra conversación que están llevando un grupo de jóvenes cerca de allí, y especialmente le llamó la atención la expresión “el registro secreto”. “¿Cómo es posible que exista algo así, en la época en la que ya no existen los secretos?”  Pensaba.
     Discretamente continuo escuchando y haciendo un esfuerzo de entender los detalles que se contaban de esa leyenda, pues el fin de la reunión estaba por llegar. Todos tuvieron que irse a casa. Sira se puso impaciente de saber más sobre eso,  pero se dio cuenta que ya no podía seguirlos escuchando. Algo como un vacío creció en su corazón. Aquellas palabras habían calado hondo en sus pensamientos, -¿secretos? ¿Acaso hay algo más aquí en la tierra por ser descubierto?- se preguntaba.
     De pronto se dio cuenta que había un rostro familiar en aquel grupo, era Jules, un amigo de su infancia. Jules era un año o dos más grande que ella. Ellos no habían vivido juntos siempre en la misma región, él y su familia se habían mudado hace diez años, eran completos desconocidos al llegar, pero como suele hacerse, fueron cálidamente recibidos al llegar. Ya no existía el miedo a los extraños o peligro de ser lastimado, pues las armas habían sido destruidas hace tanto tiempo que ya nadie lo recordaba, de hecho a algunos se les hacía muy difícil de explicar a otros, en espacial a los más jóvenes, por qué alguien querría matar a otra persona pues el odio y la ira ya no existían entonces.
     Cuando la familia de Jules llego, contaron que venían de una larga expedición hasta el límite de las siete regiones, pero no habían podido encontrarlo, pues la tierra era enorme, fue que entonces decidieron regresar, pero pudieron sin dudas observar cosas sorprendentes durante ese viaje: desiertos, bosques, y cuevas tan profundas que parecían no tener fin.
     Sira confiaba en Jules, por eso sabía que podía preguntarle al día siguiente sobre la conversación de la que quedo muy ansiosa de escuchar y él le diría todos los detalles. A pesar de eso, ella no pudo dormir bien durante toda la noche, el simple hecho de imaginar que era lo que Jules le podría contar a la mañana siguiente fue razón suficiente para robarle el sueño.
     En los breves momentos en que pudo dormir esa noche, tuvo un sueño donde se veía ella misma volando sobre una montaña muy alta y aterrizando en un lado oscuro de esta, después que  entraba a una cueva y caminaba unos metros encontraba bajo la luz que entraba desde la cima de la montaña, un libro antiguo y grueso. De pronto se despertaba y mientras más se esforzaba por recordar el sueño, más detalles olvidaba.
     Mientras ella trataba de recordar, la luz del amanecer estaba llenando el cielo, apenas tuvo tiempo de arreglarse y desayunar. Después de eso ella corrió a la casa de Jules, mientras avanzaba, observaba la sorprendente vista de la villa, parecía como un sueño hecho realidad, los altos arboles eran sacudidos suavemente por la briza matinal, desprendiendo hojas que al soltarse parecían un grupo de aves volando según el viento les indicaba. Era como si la vista de esa mañana estuviera intentando capturarla, atraparla con tanta belleza. Sin duda era un espectáculo hermoso. Pero no era suficiente, ella estaba decidida a conocer esa historia misteriosa. Así que ella toco a la puerta de Jules y su padre le abrió, tan alegre como siempre, él estaba feliz de verla de nuevo -¿Buscas a Jules?- Le preguntó. –Sí, ¿Está ocupado? Respondió Sira, -Déjame ver, el saldrá en un minuto, ¿te gustaría pasar?
     -Prefiero esperarlo aquí – dijo Sira. Honestamente, Jules tardo más de un minuto en salir pero finalmente estaba junto a Sira
     -Paso mucho tiempo desde que conversamos la última vez- Dijo Jules
     -Sí, lo fue. ¿Cómo va tu proyecto de construcción?- contesto ella
     -Va excelente- contesto el de un modo no muy convencido.
     -Estoy aquí por la conversación de la luna nueva de anoche-
     -Oh – Los ojos de Jules se alegraron – Fue emocionante escuchar que pronto vamos a viajar a la luna ¿no crees?-
     -¡Sí que lo fue! Me gusta imaginar cómo será. Pero casi al final de la reunión te vi con el grupo aparte charlando con otros-
     -¡Oh sí! ¿Escuchaste algo?- preguntó Jules
     -Sí, digo… no exactamente
     -Vamos no te preocupes, no hablábamos de nada confidencial, dime lo que escuchaste- dijo Jules tratando de calmarla.
      -Para ser sincera te diré que anoche no pude dormir bien porque oí algo acerca de un “registro secreto”, ¿puedes contarme más acerca de eso?-
     La curiosidad de Sira, y no solamente la suya, era lo suficientemente grande para resistirse a descubrir algo nuevo cada día.
     -Es la historia más emocionante que podrías escuchar- Exclamó Jules.
     -¡Oh vamos dime ya o mi cerebro va a explotar!-
     -Este bien, aquí va. Salom, uno de los miembros más antiguos de esta séptima región de la villa sabe una historia, la cual unos piensan es verdadera y otros piensan que es falsa, y algunos otros ni siquiera le prestan atención, pero la realidad es que no se conoce a alguien más antiguo que Salom para decir si la historia es real o no. Pero no olvides que él ha vivido ya por miles de años.
     Él le conto a un amigo hace unos días acerca de la existencia de cierto libro con un registro secreto escondido en las montañas más allá de las fronteras de las siete regiones.
     -¿Eso es todo? ¡Pensé que era algo más importante!- Dijo Sira sin poder ocultar su decepción.
     -¡Espera! Lo realmente impresionante esta por contarse, mi amigo Axel nos platicó sobre el contenido de aquel libro, nos dijo que contiene un registro que cuenta la historia de todo un mundo anterior al nuestro ¡sí! Ciudades, pueblos, personas, tecnología, cultura, una civilización que duró seis mil años aquí, ¡antes de nosotros! ¿Te imaginas?-
     -¿Y qué fue lo que le sucedió a aquel mundo?-
     -¡Fue destruido! Eliminado completamente del mapa. Casi se me sale el corazón de la emoción al contártelo de nuevo. Nos dijo además que Salom vivó en aquel mundo, es decir, es un sobreviviente-
     -¿Cómo fue posible? ¿Cómo pudo sobrevivir?-
     -No estoy seguro, Axel nos siguió contando que hubo una destrucción selectiva por las fuerzas del bien, las fuerzas divinas que tomaron el control de la civilización y decidieron comenzar de nuevo.
     -¡Debo reconocer que esa historia es más de lo que yo imaginaba escuchar! Nunca me había imaginado algo como eso. Ahora sí creo que me va a explotar el cerebro, aún estoy tratando de digerir la historia. Pero ¿Qué tal si mentía?-
     -¿Mentir? Tú sabes que es imposible para nosotros, incluso más para él. Es uno de los hombres más respetados de todas las regiones- Contesto Jules.
     Sira meditó por largo tiempo y finalmente dijo: ¿Dónde está el libro? Tenemos que averiguar si es real.
     -¡Lo sé! Tendríamos la historia completa de la humanidad. Salom dijo que en el comienzo del rio que viene de las montañas hay un edificio de ocho paredes y un baúl en medio de ese edificio, dijo que ahí dentó está la clave para encontrar ese libro con el registro secreto.

     Continuará…

No hay comentarios.:

Publicar un comentario